Cuando se habla de inteligencia artificial en las empresas, la conversación suele ir directo a lo grande: agentes, automatizaciones complejas, proyectos de meses. Pero el retorno más rápido casi siempre está en lo chico: las tareas que repetís todas las semanas y que nadie disfruta hacer.
Estas son cuatro que hoy ya hace una IA en mi semana. Uso sobre todo Claude, Gemini y ChatGPT, y algo de Grok.
1. Analizar la competencia
Antes me llevaba horas recorrer sitios, redes y novedades. Hoy le pido a la IA que ordene lo que hacen, qué comunican y qué cambió en el último mes, y lo recibo en una tabla.
Lo que gano: una foto clara del mercado en minutos y, sobre todo, ideas concretas para diferenciarme.
2. Actualizar los avances en Asana
Mantener un tablero al día es de esas tareas que todos saben que importan y que casi nadie hace a tiempo. Ahora le cuento a la IA en qué avancé y ella actualiza las tareas: estado, comentario y próximo paso.
Lo que gano: el equipo ve el estado real de cada proyecto sin que yo pierda tiempo cargando datos.
3. Enviar minutas
Una reunión sin minuta es una reunión que se repite. Con IA, cada reunión termina con su minuta el mismo día: decisiones, responsables y fechas.
Lo que gano: todos salen alineados y los acuerdos no dependen de la memoria de nadie.
4. Tomar notas
Mientras hablo, la IA toma nota. Yo me quedo con la conversación, que es lo que realmente importa.
Lo que gano: más atención en la persona que tengo enfrente y nada que se pierda después.
Cómo empezar vos
- Anotá durante una semana las tareas que repetís.
- Elegí una sola: la que más tiempo te lleva y menos valor te aporta.
- Probala con cualquier IA usando un pedido claro: contexto, qué querés y en qué formato.
- Medí cuánto tiempo te devolvió. Ese número es tu mejor argumento para la siguiente.
Mirá más en video.
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